Jorge Luis Borges, en voz del Borges ficticio de “El Aleph”, define así el portento que intitula su relato: “es el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos.” Páginas más adelante menciona a Alanus de Insulis, que habla de “una esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna”, y a Ezequiel, que alude a “un ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al Oriente y al Occidente, al Norte y al Sur”. Y luego: “Si todos los lugares de la Tierra están en el Aleph, ahí estarán todas las luminarias, todas las lámparas, todos los veneros de luz.” Ante tales conjeturas no es aventurado pensar que el auténtico Aleph, el que a un mismo tiempo escapa de y existe en las urdimbres del artificio fantástico, es la literatura. Ya se sabe: absolutamente nada es ajeno a la literatura, ese espacio donde confluyen todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos. Acaso Borges, demasiado consciente de esto, quiso construir una infalible metáfora que refiriera la naturaleza ecuménica y creadora de la palabra, el punto exacto donde se levanta el faro literario que arroja su luz hacia los cuatro puntos cardinales (no es casualidad que el célebre cuento del escritor argentino lleve el nombre de la primera letra del alfabeto hebreo). El destino deletras e intrusiones apunta precisamente hacia esa luz, cuya incandescencia puede vislumbrarse desde todas partes. Es por eso que el presente número de nuestra revista concentra una serie de temas tan particulares como universales: identidad y lenguaje, enfermedad, barbarie y Jesucristo.

Lo dicho, a partir de la novela Ciudad de cristal de Paul Auster, Eunice Solange nos entrega, en Disecciones, el ensayo “Paul Auster y la ciudad de las transfiguraciones”, en el que explora las transformaciones y reinvención de la identidad a través del lenguaje, motivos de la ya imprescindible Trilogía de Nueva York. En Gabinete, Jéssica Pérez-Casarrubias ensaya el tema de la enfermedad en el texto “La búsqueda del antídoto en el abismo”. Siguiendo el rumbo de la escritora Susan Sontag, la autora despoja a la enfermedad de su velo romántico, y nos ofrece una reflexión literalmente más humana sobre ese asunto tan añejo como inquietante. Ana Lara presenta en Reconstrucciones una traducción del ensayo “Mutaciones y la llegada de los bárbaros”, incluido en el libro Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación, del escritor italiano Alessandro Baricco. Se trata del primer texto de dicha obra, en la que el autor comparte su perspectiva sobre esa horda de modernos bárbaros que han irrumpido en la escena mundial. Por último, Omar Montero escribe para Al margen una reseña de la novela más reciente de Luis Humberto Crosthwaite, Aparta de mí este cáliz. ¿Una mirada inédita y provocadora sobre Jesucristo? El autor dilucidará la pregunta en el espacio pertinente.

Cuando Borges escribió “El Aleph”, sin duda ponderó los inevitables trasvases de ideas, de preocupaciones, esos hilos invisibles tramados por la literatura para dar cuenta de lo humano. Aunque letras e intrusiones sólo retoma algunos cabos —al parecer, eternamente sueltos— ya el lector habrá de advertir, o desmentir, sus encrucijadas.

UNA VEZ MÁS, BIENVENIDOS.

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